Un equipo de fiscales de EE.UU, está pidiendo ante el juez y el jurado que un norteamericano conocido como el rey del spamming, nada menos que una condena a 26 años de prisión. La causa de la ofensa: enviar centenas de millones de e-mails publicitarios no solicitados, lo que lo llevó a afrontar una causa por fraude y por evasión de impuestos.



