
Una becerra Black Angus, se pasa ahora los días pastando en los prados de Nuevo México gracias a sus nuevas patas traseras ortopédicas.
Esa escena bucólica habría parecido imposible hace algunos meses, cuando la ganadera Nancy Dickenson y su hija adoptiva, Martha, hallaron al animal en la propiedad de un vecino. La becerra de 11 meses había perdido parte de las patas traseras y la mitad de las orejas debido a una helada intensa.
Los Dickenson han rescatado a decenas de animales y quisieron dar a Medow la oportunidad de volver a caminar. Localizaron al propietario del animal y compraron a Meadow, luego de lo cual convencieron a veterinarios y estudiantes en la Universidad de Colorado que las ayudaran.






