
Este es el momento cuando Pedro Olivia, un entusiasta aventurero de kayak, se lanzo de una cascada de 127 pies de alto para reclamar un nuevo récord mundial.
Llego a una velocidad de 70 mph en su caÃda libre en el Salto Belo que cae en las aguas del RÃo Sagrado, un afluente del Amazonas en Brasil.
El salto tomó sólo 2.9 segundos, destrozó el actual récord mundial de descenso en un kayak que se situó en 108 pies de altura.
Sobrevivió gracias a la combinación única de las corrientes que se han creado que es considerado por los kayakistas como el aterrizaje de agua mas suave del mundo.
A sus 26 años de edad el Brasileño, habÃa rastreado la zona buscando el lugar perfecto para un intento en el expediente.
Con un descenso de casi el doble que el de las Cataratas del Niágara, se estima que 5,000 millones de pies cúbicos de chorro de agua caliente a 70F sobre el Salto Belo cada segundo.








