
Un estadunidense enfermo de sida parece haber quedado curado de la enfermedad 20 meses después de recibir un transplante de médula ósea utilizado generalmente para combatir la leucemia, informaron sus médicos.
Aunque los investigadores, y los propios médicos, advirtieron que tal vez el tratamiento no es otra cosa que un golpe de suerte, otros dijeron que podrÃa inspirar un mayor interés en la terapia genética para combatir el mal que causa dos millones de muertes anuales. Se estima que el virus del sida ha infectado a 33 millones de personas a nivel mundial.
El doctor Gero Huetter dijo que el paciente, de 42 años, que no fue identificado, es un estadunidense radicado en BerlÃn. El hombre enfermó de sida hace más de una década. Pero, 20 meses después de recibir un transplante de médula ósea seleccionada genéticamente, no muestra más señales de portar el virus.
Investigadores en el hospital Charite de BerlÃn dijeron que no habÃa huellas del virus en la médula ósea, la sangre, o tejidos del organismo.
Sin embargo, el doctor Andrew Badley, director del laboratorio de investigaciones del sida en la ClÃnica Mayo, en Rochester, Minnesota, dijo que los exámenes tal vez no fueron lo bastante exhaustivos.
“Hay que hacer más escrutinios de gran cantidad de diferentes muestras biológicas antes de decir que (el virus) no está presente”, dijo Badley.
No es la primera vez que los transplantes de médula ósea han sido probados en el tratamiento del sida. En 1999, un artÃculo en la revista especializada Medical Hypotheses analizó los resultados de 32 intentos hechos entre 1982 y 1996. En dos de los casos, el virus del sida pareció totalmente erradicado, dijo la revista.
El paciente de Huetter estaba siendo tratado en Charite de sida y de leucemia, que se desarrolló sin vinculación con el virus del sida.
Huetter, un hematólogo, no un experto en sida, se dispuso a tratar la leucemia del paciente con un transplante de médula ósea. En el curso de los preparativos recordó que algunas personas portan una mutación genética que parece hacerlos resistentes al virus del sida.
“Lo leà en 1996”, informó Huetter a periodistas. “Recordé (el artÃculo), y pensé que (el tratamiento de la médula ósea sometida a la mutación genética) funcionarÃa”, añadió.
APÂ




QUIERA DIOS Y EN REALIDAD SEA LA CURA DE ESA DESASTROZA ENFERMEDAD