
Esqueletos humanos, de peces y cocodrilos, asà como algunos artefactos hallados en un cementerio localizado en el desierto del Sahara, en el año 2000, ratifican que durante el periodo paleolÃtico esta zona del continente africano fue un terreno fértil para el hombre.
Estudios encabezados por el paleontólogo estadunidense Paul Sereno arrojaron evidencia de que hace 10 mil años los habitantes de aquel lugar eran personas bajas de estatura, que realizaban diversas actividades de sobrevivencia como la caza, el pastoreo y la pesca.





