
El césped artificial del único estadio de fútbol de Suazilandia de hierba no natural se está echando a perder porque los jugadores que lo frecuentan plantan en él amuletos, llamados ‘muti’, anunciaron el lunes los funcionarios del gobierno suazi.
La superficie de césped, que costó unos $600,000 dórales (432,000 euros), se está degradando por la presencia de los ‘muti’, que obliga a plantarlos bajo la hierba para ayudar a los equipos a que ganen sus partidos.



