La caja de galletas que Debra Rogoff compró en la tienda de alimentos contenÃa una sorpresa: 10.000 dólares en un sobre.
Pero la vecina de Irvine sintió más curiosidad que júbilo: ¿quién pondrÃa dinero en semejante lugar?
“Lo único que pensamos fue que el dinero era de alguien”, dijo. “No disfrutarÃamos al gastarlo”.
En lugar de ir de compras, avisaron a la policÃa, que les dijo que podrÃa tratarse de una transacción con drogas.








