
Los astronautas en órbita tuvieron que lidiar el domingo con el problema práctico de un inodoro inundado y encomendaron la misión a uno de ellos mientras los demás se turnaban para usar el restante.
Uno de los dos inodoros a bordo de la estación espacial internacional falló cuando se efectuaban complicadas tareas robóticas conducidas por las tripulaciones de la estación y del transbordador.



