
Un repartidor le dijo a la revista Next de Hong Kong que para salir del trabajo a tiempo, el personal apaga los hornos, tira a la basura todos los alimento sin vender, y comienzan a limpiar. Pero si durante ese tiempo un cliente entra al local los empleados recogen el alimento de la basura y lo serven sus clientes. El gerente del restaurante por lo visto permite el acto supuestamente para ahorrar dinero.
VÃdeo fue tomado desde el celular de un repartidor en el KFC en Yuen Plaza en Hong Kong.





