
Aunque su intención era casarse en el espacio, al final han tenido que conformarse (que no es poco) con ser la primera pareja del mundo que contrae matrimonio en gravedad cero. Para ello la pareja, que vive en Nueva York y cuyo noviazgo comenzó en 2002, contrató los servicios de Zero G, una empresa privada que, con el permiso de las Fuerzas Aéreas norteamericanas, ofrece a sus clientes vuelos paraabólicos y, por lo tanto, la posibilidad de experimentar la ingravidez a bordo de un Boeing 727-200 modificado. Es decir, el mismo tipo de actividad que realizan los astronautas como parte de sus entrenamientos.







hola que padre se ve, es algo sorprendente y por cierto felicidades por su matrimonio en el espacio exterior