Los granjeros desean una regulación que les proteja de los precios inestables del mercado y han protestado desde hace semanas, alegando que
los costos de producción son del doble que los precios que alcanzan sus productos en el mercado. Para reforzar su mensaje han derramado millones de litros de leche en las calles y jardines.
“Si no hay un cambio para este invierno tendré que dejar de producir” dijo el granjero belga Richard Patrice. “Todos los dÃas pierdo dinero, como si hoy me hubiera levantado y quemara un billete de 50 euros”, afirmó.
Los 20 paÃses exigieron en una declaración que la Comisión de la UE inyecte dinero para aliviar las necesidades financieras inmediatas de los granjeros.
La comisionada de Agricultura de la UE, Mariann Fischer Boel, dijo que podrÃa respaldar fondos adicionales pero sólo si los estados miembros los proveen y el dinero no venga del actual presupuesto de la UE.
AP




