
Los cuerpos de dos adolescentes gitanas ahogadas, cubiertos por un par de toallas, permanecieron por más de una hora junto a otros bañistas, indiferentes al horror y tendidos como lagartos en la arena tomando un baño de sol. La imagen, que puso a Italia entera en estado de shock, representa de la manera más dramática la relación conflictiva que vive el paÃs con la inmigración y las minorÃas.
El hecho ocurrió el viernes último en las playas de Torregaveta, un balneario al sur de Nápoles, pero las fotografÃas del suceso recién fueron difundidas ayer y desataron la indignación de la opinión pública y el grito avergonzado del arzobispo de Nápoles, Crescenzio Sepe: “No se puede hacer caso omiso de tragedias como ésta. No se puede seguir bañándose bajo el sol. La indiferencia que hemos visto es casi más grave que el suceso mismo”, dijo el cardenal.





