Los niños que viven en los condados lluviosos del noroeste de Estados Unidos son más propensos a padecer autismo, pero no está claro por qué, informaron el martes investigadores de Estados Unidos.
El equipo de Michael Waldman, de la Cornell University, estaba buscando un vÃnculo ambiental en el autismo, una condición caracterizada por discapacidades sociales y de aprendizaje.



