
El último grito de la moda en Brasil permite a los hombres “localizar” a su compañera gracias a un GPS (Sistema de Posicionamiento Global) incorporado a ropa interior sexy, una novedad que las feministas consideran un retorno al “viejo modelo” de dependencia de la mujer.

La actual crisis financiera internacional no parece asustar a Lucia Iorio, propietaria de la marca y diseñadora, ya que el precio para comprar este conjunto de corsé, tanga y portaligas, ofrecido con un collar de “strass”, no es nada barato.
“El precio varÃa de 800 dólares por un modelo con GPS simple, a más de 1.100 dólares por un conjunto con modelo de GPS más completo”, dijo Iorio a AFP.



