
La grasa corporal no es tan perjudical como parece. O al menos la que a menudo se ubica en los muslos y las nalgas. Según una nueva investigación la grasa acumulada bajo la piel, o subcutánea, particularmente en esas partes del cuerpo, podrÃa ayudar a reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
Durante mucho tiempo se ha sabido que esta enfermedad está relacionada a la obesidad.
En particular el riesgo de diabetes 2 se vincula a la llamada grasa visceral, ubicada en el área abdominal y que envuelve a los órganos del cuerpo.



