
Los militares de Honduras derrocaron al presidente Manuel Zelaya y lo enviaron al exilio, por orden de la Corte Suprema y con apoyo del Congreso, en un golpe de Estado que provocó el rechazo mundial, con Estados Unidos y la ONU en primera lÃnea.
La madrugada del domingo las tropas tomaron por asalto la casa presidencial, detuvieron a Zelaya y lo expulsaron a Costa Rica, el mismo dÃa en que se convocaba a una consulta popular en procura de apoyo para una reforma constitucional que le permitiera al presidente ser reelecto en noviembre.
El derrocamiento fue ordenado por la Corte Suprema y horas después el Congreso lo convalidó al designar como reemplazo a su titular, Roberto Micheletti, quien ordenó el toque de queda por 48 horas.
AFP



