
La velocidad de los aviones más grandes del mundo no pudo competir contra el lento y constante paso de un grupo de tortugas que demoró los vuelos en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de la ciudad de Nueva York el miércoles a la mañana.
Una pista permaneció cerrada durante 35 minutos mientras 78 tortugas acuáticas, de entre 1 y 2 kilos cada una, eran removidas del lugar, dijo un portavoz del operador del aeropuerto.



