
Un zoológico japonés ha intentado sin éxito durante años que dos osas polares se apareasen, sin darse cuenta de que ambas tenÃan el mismo sexo, pensando que una de las dos era un macho.
El zoo de Kushiro (norte de Japón) adquirió un osezno en enero de 2005 con la intención de unirle con Kurumi, una osa.



